La militarización desde abajo: narrativas de exmilitares que ingresaron a las policías estatales durante la guerra contra el narcotráfico en México.
Palabras clave:
policias , militares , militarización de las policíasResumen
Desde 2008, México ha experimentado una intensificación en su proceso de militarización de la seguridad pública. La mayor parte de la investigación sobre el tema se ha centrado en la intervención militar en tareas de seguridad pública. Otro grupo mucho más reducido de investigaciones ha advertido sobre la llegada de militares a puestos directivos en instituciones de seguridad pública y su relación con el desarrollo de formas de organización y funcionamiento de tipo militar dentro de las instituciones policiales.
En consecuencia, este artículo se enfoca en otro proceso que contribuye a la militarización policial y que no ha sido analizado en el caso mexicano: el ingreso de exmilitares a las fuerzas policiales estatales. Su peculiaridad radica en que se ha producido por la convergencia de dos procesos. Por un lado, el desgaste que ha experimentado el Ejército como consecuencia de una larga guerra contra las drogas. Por otro lado, el fortalecimiento de las policías estatales que les ha permitido ofrecer condiciones laborales atractivas para los militares.
Para dar cuenta de las implicaciones del tránsito, se realizaron grupos focales con exmilitares que se desempeñan como policías estatales en los estados de Zacatecas y Nuevo León. A través del análisis de sus narrativas, fue posible identificar los motivos de su salida del Ejército, los factores que motivaron su ingreso a la policía y su experiencia como policías.
Los hallazgos muestran cómo el ingreso de exmilitares a las instituciones policiales contribuye a fortalecer otros procesos de militarización relacionados con la llegada de militares a cargos directivos de las policías y la formación policial impartida por miembros del Ejército, favoreciendo así la militarización de las instituciones policiales. Sin embargo, el análisis también muestra que la militarización de las instituciones policiales ha encontrado resistencias relacionadas con los cambios políticos y las fluctuaciones en los índices delictivos.