Violencia y deporte. El caso de los árbitros ingleses en el fútbol argentino.
Palabras clave:
arbitros, violencia, fútbolResumen
Contrariamente a lo que algunas miradas románticas podrían sugerir, los episodios de violencia en el fútbol argentino son un rasgo que bien podríamos calificar como histórico, existiendo antecedentes prácticamente desde el comienzo de la práctica de este deporte en nuestro país. Desde luego, existen importantes diferencias entre la violencia practicada por las denominadas “barras bravas”, quienes únicamente comenzarán a tener presencia sostenida desde los años ‘50 del siglo pasado, y los desbordes protagonizados por los jugadores en circunstancias puntuales del juego (tumultos, enfrentamientos con las autoridades) o la violencia ritual o “folklórica” vinculada a la intemperancia de los espectadores ante lances del juego adversos (que iban desde insultar o lanzar proyectiles a la invasión del terreno), de las cuales existen ejemplos casi desde el comienzo del espectáculo deportivo, a fines de los años 19101. En este escenario quienes ocupaban la posición más vulnerable en su relación con los otros actores del fútbol—jugadores, espectadores, periodistas y dirigentes—eran los árbitros; ya en 1926 la amnistía general decidida por la Asociación Argentina de Fútbol a los jugadores suspendidos o expulsados por actos de indisciplina (en muchos casos, amenazas a los árbitros) resultó en la primera huelga de los referees criollos, desautorizados por esta medida inconsulta.