Policías rebeldes. Las protestas policiales de 1987 y 1992 en Uruguay
Resumen
Hace casi cuarenta años, un grupo de policías uruguayos tomó una decisión audaz: protestar en el espacio público contra las deficientes condiciones laborales en las que se encontraban inmersos. Fueron policías rebeldes, insubordinados. Se movilizaron en 1987 y nuevamente en 1992. En ambas ocasiones perdieron. La política negoció a puertas cerradas con la cúpula policial para destrabar los conflictos, mientras que los protagonistas de las protestas apenas obtuvieron algunas migajas. La mejor parte se la llevó la alta oficialidad, que capitalizó ambos episodios en beneficio propio. Sin embargo, aquel desenlace terminó abriendo un capítulo decisivo para la Policía Nacional de Uruguay y, más ampliamente, para las policías de la región. De esas experiencias emergió un movimiento de policías subalternos que años después impulsaría la legalización del sindicalismo policial en Uruguay. Actualmente, Uruguay es el único de América del Sur donde los policías gozan del derecho pleno a sindicalizarse, y aproximadamente la mitad de los funcionarios policiales está afiliada a uno o más de los 21 sindicatos oficialmente reconocidos. En este artículo reconstruyo las huelgas policiales de 1987 y 1992 desde una mirada retrospectiva. Sostengo que ambos episodios comenzaron a forjar un repertorio de acción colectiva policial que, dos décadas después de la primera protesta, desembocó en la plena sindicalización de los
funcionarios policiales.