Violencia, fútbol y estado en los años 1990: de la creación de la seguridad deportiva a los partidos como eventos "de riesgo"
Palabras clave:
futbol, seguridad, políticas públicasResumen
Este texto está centrado en la década de 1990, donde el fútbol en Argentina se convierte definitivamente en una gran actividad creadora de valor económico y de sentidos simbólicos. Ese fútbol mercantil, televisivo y tribalizado va a ser el escenario propicio para el inicio de la etapa en donde el fenómeno de la violencia en el fútbol comenzará a ser leído definitivamente como un problema del orden de la seguridad.
Más allá de los factores del mundo del fútbol que traccionan ese pasaje, la época coincide con la instalación de la seguridad/inseguridad como problema público y como vedette de las agendas políticas. El denodado interés de los actores de gobierno por la cuestión de la seguridad en la segunda parte de los años 1990 trajo consigo un vuelco hacia las soluciones punitivas y de “mano dura”, que tendrán un impacto en la forma en que será administrada la gestión de la violencia en el fútbol por el Estado argentino.
La sanción del Decreto 1466 en el año1997, que expresa la visión del Poder Ejecutivo encabezado por Carlos Menem sobre el control de la violencia en los estadios, es un elemento central de este período, ya que por primera vez se explicita en un texto estatal el concepto de “seguridad deportiva” y a la vez se determina que la gestión de la violencia en el fútbol deje de ser administrada en el organigrama estatal por el área de Deportes y pase a manos de la Secretaría de Seguridad, traduciendo el problema en términos de “inseguridad”. Esta normativa introduce varios elementos que serán constantes en el campo de la seguridad deportiva en el futuro (policiamiento, vigilancia tecnológica, agentes de seguridad privada), y sienta las bases para una forma de gestión estatal de la violencia en el fútbol, propia de nuestro país, que pone en tensión permanente la relación entre seguridad y derechos ciudadanos dentro de los estadios.