Tres apropiaciones (o más). Dialogando diez años después con el texto de Sergio Tonkonoff sobre pibes, choreo, ropa deportiva y la moral del amo.
Resumen
Debo decir que los primeros cinco párrafos, incluido el epígrafe, quizás seis párrafos del texto original de Sergio Tonkonoff me produjeron incomodidad. Estuve tentada de saltar a las conclusiones para encontrar una certeza, una coincidencia, una pista que me permita entender, ubicarme y tener paciencia para seguir leyendo las frases con imágenes crudas, con una elección de palabras que me colocaba muchas veces en un debate imposible entre la razón y la sin razón. Pude calmarme. Era domingo. Pensé en Miguel en la Unidad Penitenciaria ¿Tonkonoff quiso hablar de él? Revisé las conversaciones con Miguel en el facebook imaginando que podían darme letra, ¿acaso él no había sido nombrado muchísimas veces como pibe chorro? Pero no podía robar nuestra intimidad y despilfarrarla en este artículo. Del otro lado de las rejas y los muros, otros pibes y pibas, o sus padres y hermanos, de muchos barrios, esperan ropa de abrigo en el invierno y alguna camiseta piola para pasar el verano, pero ese sería otro escrito.