Inocentes, por ahora.
Resumen
Los humores de la ciudad muchas veces pueden ser encontrados en las pintadas e inscripciones que lucen las paredes de sus calles y avenidas. Se podría hablar incluso de modas y ciclos de pintadas. ¿Qué videoclip de frases nos ofrecen hoy las calles de Buenos Aires? Si ellas son de alguna manera síntomas culturales de un momento del país, tendríamos que interpretar la preponderancia de los mensajes afectivos de una persona a otra, los nombres propios y las señales de identidad de barras que habitan ciertas calles. La pintada política dejó de ser artesanal y por ello no es parte del universo de mensajes que estamos considerando: ya casi nadie sale a pintar gratis el nombre de un candidato en una pared, la tarea está a cargo de pintores de carteles profesionales. Las frases que prevalecen son del estilo de “Pato te amo”, “Vale callate”, “Su: no dejes que lo nuestro termine antes de empezar”, “Ale perdóname, no es lo que parece (¡Uhmm! perdona hermano, pero en estos casos el asunto suele ser lo que parece)”, “Te pedí que no te quedes en San Telmo”, “Me da lo mismo”, “Ya no salgo”, “La Juncal”, “La medrano”, “Los descolgados”, “Excursionistas capo del bajo” o “Aguante River”. El auge y la preponderancia de estos mensajes quizá muestren la influencia temática reciente de los pasacalles que nos hablan de cumpleaños, expresiones de amor, felicitaciones diversas o aniversarios íntimos.